domingo, 15 de enero de 2012

Día Enero.

Con tantas cosas que contar...

Contando los días fuera de casa y una maleta sin desempacar, con un puñado de recuerdos y experiencias, con los lugares en los que lloré y me adapté, diciendo adiós a las luces y las cenas horneadas, con la soledad de mi habitación llena de cosas recién estrenadas, con el corazón apretado y viejo.

Y este frío sigue de pie, sintiéndose más fuerte que el de los lugares más fríos que visité, y por que simplemente hoy tengo ganas de darme el lujo de estar triste, sin una historia feliz como todos al empezar el año. Y no es que sea malagradecida, tendría un pergamino lleno de cosas por las que agradecer, sobre todo este año, que el pasado se me congestionó de aprendizaje y cosas extraordinarias, decisivas para lo que es mi presente y será mi futuro, pero este texto no se trata de esto, por que no tengo ganas de que así sea, probablemente otro día lo haga, simplemente es que soy más sincera con mis sentimientos que con las tradiciones de la sociedad al prometer felicidad los primeros días del año, eso no quita lo enriquecedor que es el crecimiento personal de cada quien, y lo bien que nos vaya a todos los humanos que habitamos la tierra, o las ganas que me falten por mejorar mi vida, es que ya sonreí lo suficiente como para que me den ganas de darme la oportunidad de llorar, y bendecir este llanto que es el primero de año, el más sincero, y con el que más crezco, con el que más verdades me caen en los brazos, y tengo ganas de apretarlas contra mi pecho y aceptarlas sin vergüenza, ese es mi verdadero año, lleno de esto para nunca engañarme, como cuando uno intenta escribir cosas lindas forzando a las letras a acomodarse y jugando con las palabras, traicionando su esencia, yo sólo se que me refugio la mayoría de las veces con Jon Brion por las noches, y sólo cuando tengo un millón de sentimientos cruzados, sea la etapa que sea o el día más ignorado o celebrado por nuestras tradiciones, ésos son mis textos sinceros, y empezar el año con sinceridad, escribiendo escupiendo y sin cuerpo perfecto, eso es mi día Enero.

Nos vemos pronto Navidad, gracias...