Tengo mucha tristeza acumulada, que ya ni sé cual contar.
Tengo muchas historias para platicar.
En silencio, para que nadie se entere, así me manejo
entre un puñado de whiskys y unos más de tabaco,
dije la verdad, esa que yo de niña le decía a mi abuelo.
Eres todo lo que no conozco por que mi recuerdo no me permite hacerlo
eres mal, eres rabia, entre estas copas, y eres estas otras más por quererlas prolongarlas.
Eres tu vida, mal vivida (digo yo), por que nunca me atreví a ser como tu,
y todas estas angustias que me encogen
las manejas tú como si fueran cualquier cosa.
Todas esas anécdotas las convertiste a tu modo, para no quedar mal
para no ridiculizarte frente a mi juventud, frente a mis ganas.
Eres toda esa música que no quiero escuchar que me recuerda mi malestar.
Eres mi vida frente a mi presente mal planeado, eres mi muerte frente a mi futuro mal imaginado.
Quería seguir viendo sin final los animales,
quería seguir sintiendo tu sabor sobre mi frente
quería seguir odiándote...
Quería, en silencio.

