jueves, 30 de agosto de 2012

Día Amenaza.


Amenázame con tu cuerpo delgado, recuérdame que tu sonrisa puede causar más encanto que la mía, hazme saber a cada instante que la gente te desea y te añora, hazlo, amenázame hasta que te canses de hacerme sentir chiquita, hasta que me dé cuenta que mi refugio es mi blog que no es para nada motivador, hasta que escriba cada vez cosas más tristes, hasta que los ojos que tanto amo ya no me volteen a ver.
Amenázame con tus signos de admiración en cada frase, amenázame con cautivar al mundo, con tu superación y mis actividades frustradas, dime que lo que yo creo que es especial, en realidad es cosa de todos los días, amenázame con tu alegría para que yo llore más, hazlo, no lo dudes, no me ''salves'', no eres tú.
Grítalo hasta recordar quién soy...
Escúpeme hasta sentirme orgullosa de eso, de mis ridiculeces, de mis locuras, de mis habilidades e inseguridades que me hacen única, y cada vez que me lo recuerdes, seguir siendo así, seguir siendo más, tomándole fotos a la música, por que así vivo, por que así soy feliz.
No vale la pena bajar la mirada.
No vale la pena creer en las desgracias.

Y este es un texto más, así de triste, así como me gusta.
Así como Jon Brion me acompaña en estos casos. Por cierto, gracias Jon.


miércoles, 1 de agosto de 2012

Noche Ojos.

Cuando escribo, veo.
Cuando veo, escribo.
Por las noches veo mejor, veo luces.
Las imágenes y las letras juegan conmigo como se les place, yo las obedezco sumisamente para no faltarles al respeto, absorbiendo sus respiros y con ojos cerrados para sentir mejor.
Con los ojos cerrados puedo verte, con los ojos cerrados veo lo que nunca he podido ver, escribo lo que mis manos no pueden, con los ojos cerrados y contigo.
De nada me sirve la ciudad, si no la siento, de nada me sirve una montaña de libros, o tu corazón, si no cierro los ojos al final.
Desarrollar un proyecto lleno de ojos, infinito, sentimiento, será mi prioridad.
La hora de la comida se cambia, los muebles quizá tengan polvo, mi cama destendida...
Y yo, con los ojos cerrados.