domingo, 14 de julio de 2013

Día Cuarenta y tantos.

Estuve en el lugar de los manteles rojos,
decías que por su nombre no se tenía que nombrar
la canción lo decía todo por sí solo.

Ardía el humo en los ojos,
yo estaba segura de eso, tu también.

Parecía como si las lámparas de buró estuvieran dormitando,
esas lucecitas tenues sobre tu frente te hacían compañía,
te ayudaban a leer, te ayudaban a reír,
yo estaba observando la magia, no había remedio.

En los momentos en donde todos duermen yo despierto,
yo despierto y tu te duermes,
entonces puedo empezar a imaginar esos zapatitos azules subiéndome,
la escalera sin final, tu ventana cerquita,
compartiendo tantas cosas.

Estuve en el lugar de los manteles rojos,
estabas conmigo,
la canción te cantaba mentiras,
yo te las componía,
y tus manos al pie de mi cama, presentes.

Cuando yo imaginaba, imaginaba ese lugar,
entonces ahí estabas, leyéndome en la página cuarenta y tantos.




martes, 9 de abril de 2013

Día Quedito.

En silencio
Tengo mucha tristeza acumulada, que ya ni sé cual contar.
Tengo muchas historias para platicar.

En silencio, para que nadie se entere, así me manejo
entre un puñado de whiskys y unos más de tabaco,
dije la verdad, esa que yo de niña le decía a mi abuelo.

Eres todo lo que no conozco por que mi recuerdo no me permite hacerlo
eres mal, eres rabia,  entre estas copas, y eres estas otras más por quererlas prolongarlas.
Eres tu vida, mal vivida (digo yo), por que nunca me atreví a ser como tu,
y todas estas angustias que me encogen 
las manejas tú como si fueran cualquier cosa.

Todas esas anécdotas las convertiste a tu modo, para no quedar mal
para no ridiculizarte frente a mi juventud, frente a mis ganas.

Eres toda esa música que no quiero escuchar que me recuerda mi malestar.
Eres mi vida frente a mi presente mal planeado, eres mi muerte frente a mi futuro mal imaginado.

Quería seguir viendo sin final los animales, 
quería seguir sintiendo tu sabor sobre mi frente
quería seguir odiándote...

Quería,  en silencio.


lunes, 8 de abril de 2013

Día.


Tenía que sentirse así para dejarse ser,
tenía que darse asco esa tarde llena de humedad en sus párpados.
Desperdiciar un día en la circunstancia
desperdiciarlo para poder sonreír sinceramente mañana.
Vale la pena, por eso le odia, por eso le quiere
por eso le escribe.

Quisiera que alguien cálido ajeno a todo le acompañe
que no le conozca y le abrace, le acaricie y no le diga nada,
la verdad es que no necesita hablar, ni siquiera puede,
existen muchos canales en la tele que le pueden adormecer y por primera vez les va a agradecer.

Tenía que desprenderse de lo que construyeron en mucho tiempo
tenía que dejarle ir, tenía que darse cuenta que la gente no es siempre como imaginas.
Entre el millón de probabilidades a que todo resultara bien, fue su excepción.

''No puedo ni siquiera escribir cómo me siento''.

(Rompe en llanto).

miércoles, 20 de marzo de 2013

Día Tenue.

No le pudo decir que la luz le golpeó los ojos,

sus desaires pasaron a segundo plano.

La ansiedad se deslizaba en su pecho como su inseguridad,

estaba segura de eso mientras la veía reflejándose por el espejo.

No le pudo contar todos sus secretos,
necesitaba luz tenue para escribir.

Todo iba pasando mientras el mundo se detenía,
se cansó de ser ella misma.

La estaba viendo, como nadie más la vio.

A veces con la mirada perdida puedes entender tantas cosas.

- '' Quédate toda la noche''-

- ''No me atrevo. Me llevaré todas las imágenes clavadas en la cabeza''-



Necesitaba luz tenue para sentir.






martes, 19 de marzo de 2013

Día Rana.

Hace mucho no me sentaba sola, escuchando la música de mis pestañas.
Este reencuentro se escribe frío, irreconocible.
Te conviertes en rana, y yo mientras maullando.
Somos dos seres con los párpados húmedos, somos íntimos, desaliñados.

Hace mucho que en donde duermo no descanso.
Este reencuentro.

Quiero cantar tu nombre en diferentes idiomas hasta dejar de entenderte,
quiero que leas las letras que no puedo escribir,
te conviertes en rana, y sólo queda esa esquina llena de polvo maldiciéndote.

Somos muchos seres con los ojos volteados, con la cabeza pa' abajo,
somos tantos
somos uno.

Y quiero pecar hasta que se te olvide quién eres,
irreconocible.