viernes, 5 de junio de 2015

Dos Años.


Está bien.

Empezaré después de dos años de silencio contigo, por que eres el que más me duele.

Accederé por que tengo el estómago fuerte en estos momentos y me puedo enfrentar al blanco.

Accederé por que aunque nunca sepas estas letras, no quiero que se me olviden. Y sobre todo por que ya aprendiste a escribir, y algún día que me atreva más que hoy, personalmente te las entregaré.

En este instante ya estoy en el pasado y al mismo tiempo en el presente, encontrando recuerdos que se contradicen, estoy enfrente de mi computadora pensando qué eres para mi, y me refugio en el mismo playlist que hace tiempo me hacía escribir, por que duele, y por que sin dolor no existes.

Te haces llamar quien me dio la vida, y yo te conozco como un extraño permanente, y aunque respiro por ti, respiro con culpa, respiro dolor y recuerdos vagos que creo ya tiré en las cajas de las 5 mudanzas de piel que viví.

Y viví cosas, cambios y turnos, viví por la mañana por que me ayudaba a no pensar, viví por la noche por que necesitaba sentir, crecí, con una mano en la cintura para no mostrarle al mundo que estaba insegura y que me faltabas, crecí con sonrisa grande como si tuviera un sustento fuerte y estable, como si nada me pasada aunque dormía con lágrimas espesas y pesadas. Y sí, te aprendí infinidad de cosas que siento clavadas y cada que suenan en mi consola te recuerdo bailando en la sala.

Ahora me quieres conocer por que no te conoces ni a ti mismo, pero fuiste ciego todo el tiempo que duré en encontrarme, y sí, vivo por ti, pero tu elegiste tu no haber vivido por mi, es el tiempo de escoger rechazarte y sin la culpa, no contestarte para responderme, y que tu inestabilidad ya no me corte profundo.

No voy a leer esto dos veces para revisarlo por que si lo hago me arrepiento, y terminaré después de dos años contigo, por que eres el que más me dolió.

Accederé por que tengo el estómago vacío y hambre de escribir…

Está bien.








No hay comentarios:

Publicar un comentario