domingo, 18 de septiembre de 2011

Día Entreceja.

Esa ventana roja, y los garabatos de mi entreceja.

Esa voz tan suavecita moldeando mi mirada, esta tarde deshidratada.

Y yo escribiendo cada detalle en mi diario cerebral, y como tú me educaste, siguiendo las instrucciones, para poder compartirtelo en algún lugar, algún día, letra por letra.

Tú que me enseñaste lo que es una cuchara, y como se siente tu sazón sobre la mesa, y ahora que me gusta tanto estar frente a la estufa y ahora que ocupo tanto de tí...

Sólo guardare las fotos de mis días en una caja, para que te esperen mientras llegas.

Mi lengua dormida, mi congestión desvaneciendo, mi semblante perdido y los días como si nada, cuando menos se nota lo que pasa, es cuando más traigo adentro.

Como mis momentos de silencios se sienten tus noticias. Después de tanto tiempo... después de tanto conocernos.

... y los garabatos de mi frente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario